Comprometidos con la vida

las ínterpretes del INADI y la mamá de Alma hacen un corazón con sus manos en la puerta del hospital

“Los órganos no van al cielo” repite donde pueda la mamá de Alma, una niña de 3 años que necesita con urgencia un trasplante de corazón. Su madre es sorda y recurrió al servicio gratuito de Lengua de Señas Argentina del INADI para una reunión con el INCUCAI.

Alma nació con una cardiopatía congénita: su corazón no bombea la sangre al organismo como debería. Usa marcapasos, un artefacto  que mediante señales eléctricas regula la estimulación del corazón y mantiene la frecuencia cardíaca adecuada. Pero debe ser trasplantada y por eso aguarda en el Hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires.

Evangelina Gianoli Rivas, su madre, es sorda y trabaja como maestra hace más de 15 años. El INCUCAI la citó para una entrevista a raíz del trasplante, por lo que solicitó el equipo de intérprete de LSA del Instituto, representado por María Sol Bruno y Anahí Ezagui, para que la acompañe.

“Hace ya un tiempo largo que se del trabajo del INADI con la comunidad sorda, pero al principio pensé que yo no los necesitaba. Hoy me di cuenta que sí”, sostuvo Eve en la puerta del hospital, donde Alma aguarda ser operada, en el primer lugar de la lista de espera del INCUCAI. “Estoy muy agradecida de que me hayan acompañado”, sostuvo.

Eve, mamá de Alma, diloga con una de las intérpretes del INADI frente al hospital

El servicio de trámites accesibles de LSA

Este servicio que brinda el INADI se lanzó en julio del año pasado y rige como prueba piloto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es gratuito y tiene por objeto el garantizar el acceso a la información de las personas sordas.

“Los órganos no van al cielo, el alma va al cielo y los órganos se quedan en la tierra”, cierra Eve, quien no sabe si llegará a tiempo el corazón para Alma, pero quiere que esa frase simbolice su lucha para que todos tomen conciencia de la importancia de donar.

Porque “Hay siete órganos que se pueden donar, es decir que hay siete personas que pueden seguir viviendo”.