Satisfacción por sentencia en juicios de lesa humanidad

La delegación del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo en San Juan manifiesta su satisfacción  por el histórico fallo de los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Cortez, Furcade y Piña, veredicto y sentencia 1012, que condenaron a Jorge Olivera a cadena perpetua, al igual que a Julio Nieto y Osvaldo Martel.

En el caso de De Marchi, Del Torchio y Gómez se dictaron 25 años de prisión; y para Víctor Lazo 10 años. Por encontrarlos culpables de Delitos de Lesa Humanidad en la provincia de San Juan en la última dictadura cívico-militar que asoló al país y la provincia desde 1976 a 1983.

La delegación del INADI en San Juan manifiesta que el camino abierto desde el año 2003 en adelante con Memoria, Verdad  y Justicia es el camino a defender y profundizar por todos los ciudadanos argentinos.

Desde aquel histórico fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la causa “Simón” que declaró la inconstitucionalidad de las leyes de impunidad; la declaración del Congreso de la Nación anulando las mismas; las políticas públicas en materia de Derechos Humanos que lleva a cabo el Poder Ejecutivo Nacional desde hace 10 años; la permanente e incansable lucha de víctimas, sobrevivientes, familiares y organismos de Derechos Humanos, y los genocidas represores condenados en todo el territorio nacional,  se concluye que el proceso de Memoria, Verdad y Justicia es, por estos días, una realidad insoslayable, que además avizora un camino inexorable por recorrer.

Los juicios de lesa humanidad que se llevan a cabo en todo el país y el juicio desarrollado en San Juan, son un aporte fundamental al Estado democrático y de Derecho, pero implican principalmente que la sociedad argentina, y en este caso la sociedad sanjuanina, pueda recuperar para sí, su pasado reciente. Conocer la verdad de cómo sucedieron los hechos, reconstruir  el relato histórico negado, y recuperar la historia. La justicia es el punto de partida necesario para derribar el muro de impunidad y evitar que la sociedad argentina resulte víctima de los más atroces delitos que conoce la humanidad.