“Mesa Panel Debate: Ley de Cupo o Paridad de Género”

Seis personas sentadas en una mesa con un mantel bordó, exponiendo sobre la temática.

El  28 de Septiembre, en la sala anexa de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE)  se llevó a cabo la actividad del INADI “Mesa Panel Debate: Ley de Cupo o Paridad de Género”.

El evento comenzó con la presentación de la actividad y los anclajes normativo en las que se basa  la Institución para desarrollar sus actividades, esto estuvo a cargo de la delegada Romina Brandan quien seguidamente presento a las participantes. La primera fue la representante por el ParlaSur,  Ana Corradi, quien inició su intervención con un breve recorrido histórico sobre el proceso de sufragio y las diferentes instancias que atravesaron las mujeres hasta lograr esa primera igualdad cívica, allá por 1947. Asimismo, hizo mención a la Ley de Cupo, sancionada en 1991, que permitió una nueva configuración en el Poder Legislativo Nacional. En ella se establecía un piso de treinta por ciento de mujeres en las listas electorales.  Su tesis final estuvo centrada en que las mujeres representamos la mitad de la población de mundo. En vistas de ello, una paridad obligatoria permitiría un mayor reflejo de la sociedad en el poder legislativo.

La segunda persona en hacer uso de la palabra fue Luciana Rached, Secretaria General del Comité Nacional de la Juventud Radical. y quien tuvo que soportar los insultos de un grupo que, en medio de su exposición, cuestionaron su representatividad, que nada tenia que ver con la temática de la convocatoria. Ella reivindicó la figura de otra radical, Margarita Malharro de Torres, quien desde su puesto de Senadora Nacional trabajó para la efectivización del acceso a las bancas de las mujeres. Su alocusión  introdujo el tema de las “trampas” que tiene la política al expresar algo en sus palabras, pero no llevarlo a cabo en la práctica. Así fue el cupo del treinta por ciento en las listas de legisladores. Las primeras solo incluían a las mujeres para rellenar los espacios. Sin embargo, una vez que los puestos habían sido logrados, ellas quedaban fuera. Su presentación introdujo también el concepto de patriarcado, habló sobre un crecimiento de la participación política de las mujeres y de cambio cultural. La conclusión general de su propuesta fue que debía promoverse la paridad en todos los sentidos ya que esto sería el propulsor determinante de la democracia.

En tercer lugar tomó la palabra Graciela Corbalan Orbuj, quien actualmente se desempeña como Concejala por el PRO. Su alocución tuvo como línea principal la propuesta de cambiar el paradigma de inclusión, para que esta sea concreta y genuina. Expresó que esta propuesta de la paridad es una manera de forzar la inclusión, y que “el reconocimiento no se tiene que dar desde la imposición”. Al respecto, recordó que las mujeres ya habían demostrado tener las mismas capacidades que los hombres. Expresó también que la ley puede ayudar y que en su espacio político ambos géneros se complementan.

En cuarto lugar, tomo la palabra Lorena Arambuena, actual Presidenta del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades de la UNSE. Inició su presentación haciendo referencia a como el término “Igualdad” había perdido fuerza bajo el influjo de las políticas neoliberales. A continuación, señaló muchos de los temas propios de las luchas feministas relacionados a la igualdad de género, la necesidad de despatriarcalizar las prácticas, el techo de cristal, la vulneración de derechos de las mujeres, las desigualdades de ingresos, la maternidad y las elecciones educativas. En conclusión, bregó por una deconstrucción mixta de la brecha que existe entre lo que se dice y lo que se hace, y por debates más profundos en cuanto a las prácticas políticas.

Finalmente, usó la palabra Cecilia Sampaolesi, abogada integrante de la Fundación Yaku Sumaq. Se permitió disentir respecto a las funciones de las leyes. Dijo que estas son el producto de luchas, la respuesta a diferentes demandas que la sociedad realiza y que por ello distan mucho de ser imposiciones, sino que más bien son conquistas. Con esto explicó por qué deben ser defendidas y continuamente re-validadas en su función social. Reivindicó el papel de las organizaciones sociales que visibilizan las demandas, pero a la vez, destacó la importancia de los diferentes poderes que responden, potencian, legitiman y permiten la consecución de nuevos derechos. Asimismo, se refirió a los compromisos internacionales adoptados por el Estado argentino en relación a la igualdad de género.

Una vez finalizada la exposición de las participantes se siguió con el intercambio de ideas y las preguntas por parte del público concurrente